
Para romper el hielo y entender de qué va esto: me presento.
Soy Lole Remón. Lole viene de Lucía -sí, hay una explicación irrelevante, claro-. Artista multidisciplinaria nacida en Argentina. La letra e en mi apodo, tiene esa cualidad en el Español que no la liga a ningún género en particular, y a mi esa sensación al principio me divertía. Me parecía un juego y a la vez una forma de libertad. Algo así como estar escondida espiando a ver qué se imagina la persona que está viendo una de mis obras, sobre el género posible del autor o autora. También esa libertad puede tener que ver con cierta cuota de anonimato que otorga el estar oculta tras un pseudónimo. Igualmente, mi apellido en este caso revela casi un setenta porciento de todo ese escondite, lo que termina por develar hasta mi ascendente en Libra, que trata de equilibrar todo despojo posible de mi ser acuariano. El juego del anonimato igualmente sucede en un plano subyacente a la obra, pero no es acá donde quiero detenerme.
¿Por qué multidisciplinaria? Porque crear es una forma de meditación activa para mí y lo hago en todos los medios que pueda. Amo dibujar, cantar, bailar, actuar, imprimir, escribir, leer, grabar —incluso cocinar. Expresarme es tanto una necesidad como un pulso de vida. Lo hago por placer, para relajar la mente e, incluso, con la ilusión de conectar lo que es mi experiencia de la vida con la de alguien más — como vos.
Ahora, CaffeInteractions es el desarrollo de la cascada de oraciones y pensamientos que me invaden e inundan, bajada a tiempos lineales (y renglones, literalmente). Tengo muchas cualidades ansiosas en mi pensamiento, y una de las cosas que más padezco es que las mejores oraciones y párrafos se me ocurren cuando no tengo nada, absolutamente NADA, a mano para escribirlas o grabarme. En la ducha (siempre), conduciendo, cocinando con las manos totalmente inhabilitadas o sucias, caminando con el teléfono sin batería… así, casi siempre, ¿me siguen? Entonces en el intento de transformar esa ansiedad, surge este espacio donde poder desarrollar esas oraciones, notas y borradores y, en lo posible, amplificarlas, para que resuenen con quien esté del otro lado de la pantalla.
En definitiva, creo que de eso se trata la experiencia en el arte, el llamado «hecho estético«: el momento en que el encuentro con una imagen, objeto, sonido, acción o concepto evoca algo más, nos lleva a otro lado. Nos conecta con otra cosa o con alguien más y entonces se tiende ese puente entre dos universos diferentes, ahora vinculados. Eso es la subjetividad a mi entender -entre otras miles, y seguro superadoras, definiciones-; y en esa subjetividad sucede el hecho estético.
Lucía, mi yo-unidad, es un nombre que deviene de luz y que se daba a las nacidas con la primera luz de la mañana. Yo nací a las 22:40 con Luna Nueva en el hemisferio Sur, pero gracias al planeta mismo, la interpretación y el libre albedrío, en algún huso horario hubo luz igual en ese preciso momento, y la luna nueva son los inicios, por lo que voy a valerme de eso.
Este blog es la decisión de echar luz a todas estas formas de hacer, pensar y sentir.
Así que bienvenid@s a conversar y tender puentes entre mi percepción y la suya, para visitar el híbrido universo de las posibles singularidades estéticas de la vida diaria.